La gente corría en dirección al escenario Pitchfork en la jornada de ayer viernes en el Primavera Sound, eran casi las 21:00 horas y la razón de las prisas eran 4 jóvenes neoyorquinos agrupados bajo el nombre de The Pains of Being Pure at Heart, ahí estaban dejándonos escuchar los primeros acordes de su pop melancólico y al mismo tiempo agitado, surgido de las ilusiones y desventuras de ser adolescente. La verdad luego del álbum debut lanzado este año, se convertían en uno de los grupos nuevos más esperados y siempre al haberte gustado el disco, te preguntas ¿cómo sonarán en concierto?. The Pains no sólo sonaban rodados y sólidos, podían trasmitirte esa alegría desbocada de la adolescencia, rompían el hielo inmediatamente y sus nerviosas guitarras se mezclaban con dulces voces que nos hacían movernos emocionados. Uno tras otro se sucedieron: “Everything with You”, “Come Saturday” “StayAlive” y “Young Adult Friction” los mejores temas de su único disco. Y aunque ya sabíamos que no han inventado ninguna corriente nueva, si que nos sobrecogió saber que son capaces de hacernos volver a aquella época en la que aquel torbellino de emociones nos desbordaba, endemoniadamente apasionados y sin vacuna contra las decepciones, nos dejamos llevar por unos 35 minutos que nos dejaron con unas ganas de seguir teniendo los sentimientos a flor de piel, de seguir reviviendo aquello que habíamos olvidado. Esperemos que este joven grupo siga sorprendiéndonos y lleguen aún más lejos en su repertorio, pues lo único que lamento del concierto de los Pains es que fue tan breve, quizás porque fugaces eran también nuestros sentimientos en una tarde golpeada por la melancolía.
The Pains of Being Pure at Heart nos dejan con ganas de más…